Castilla y León: la suerte está echada

Este domingo se celebran las elecciones en Castilla y León, que van camino de convertirse en el evento electoral más importante desde el vuelco que provocaron las elecciones andaluzas de diciembre de 2018.

Mañueco convocó las elecciones para ganarlas de corrido, y si podía ser, con mayoría absoluta (aunque ahora lo niegue) pero ya avisábamos a finales del año pasado de que el caldo de cultivo social no era favorable. Conforme pasan los días crece el nerviosismo en el seno del Partido Popular. Los de Casado empiezan a darse cuenta de que la posibilidad de que, ni siquiera con el concurso de Vox, alcancen la mayoría absoluta, no es ne puede descartar.

Esta realidad no es nada que algunos no llevásemos avisando desde tiempo atrás. La acumulación de desafección hacia la clase política, el sentimiento de abandono, y una sensación de orfandad ante la falta de auténticas propuestas ilusionantes, suponían un caldo de cultivo explosivo, idóneo para que se produjera un vuelco.

El domingo por la noche, cuando se conozcan los resultados, pocos lugares quedarán ya donde esconderse.

Alea jacta est.

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