Continúa la incertidumbre sobre la vuelta a las aulas el próximo curso

Con un horizonte en el que los más optimistas opinan que no se conseguirá una vacuna contra el coronavirus antes de finales de año, la desescalada sigue adelante y poco a poco nos vamos acostumbrando a esa “nueva normalidad” en la que, tras el confinamiento de estos meses, debemos lograr el difícil equilibrio entre recuperar el curso de nuestras vidas y evitar en la medida de lo posible una nueva escalada de contagios de una epidemia que sigue entre nosotros y contra la que aún no se ha encontrado una defensa farmacológica suficientemente efectiva.

Desde el principio de esta crisis sanitaria se advirtió de que los más pequeños suponían un vector de contagio muy peligroso. Los niños infectados por COVID-19 apenas presentan síntomas, lo cual, sumado a su predisposición al contacto físico, hace que se conviertan en sujetos altamente contagiadores. Pero la situación de la pandemia ha mejorado considerablemente y, tras el parón veraniego, en septiembre las aulas se volverán a llenar de vida si no hay retrocesos en la evolución de los contagios.

El Ministerio de Educación lleva semanas manteniendo reuniones con las diferentes Comunidades Autónomas, así como con las autoridades sanitarias, con el objetivo de lograr un plan seguro para la vuelta a las clases presenciales en el curso 2020-2021. La ministra Isabel Celaá ha comparecido esta mañana en el Senado y ha informado de que se sigue trabajando en esta estrategia y que en los próximos días se darán a conocer las líneas de actuación que se han de llevar a cabo por parte de los centros educativos.

Isabel Celaá, Ministra de Educación y Formación Profesional, en su comparecencia esta mañana en el Senado

No ha querido entrar en detalles, pero ha resaltado la importancia de intentar conseguir la mayor asistencia presencial posible de los alumnos a los colegios. Con esta intención, y con el objetivo de mantener la distancia interpersonal de dos metros, ha adelantado que las escuelas deben trabajar en el aprovechamiento al máximo de sus espacios físicos, utilizando espacios como gimnasios o salas polivalentes para bajar las ratios en cada aula. Esto conllevará la necesidad de contratar un mayor número de docentes por parte de los centros educativos.

Veremos si dentro de unos días se establece al fin una normativa clara para que los alumnos puedan retomar sus estudios de una manera lo más segura posible. El verano ya está aquí y cuando menos nos lo esperemos, llegará septiembre. Crucemos los dedos para que nos pille con los deberes hechos.

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